La cama debe acogerle durante las horas de sueño y descanso. Si no está cómodo, no consigue descansar bien o tiene problemas de insomnio, debe mirar su cama, la postura en la que duerme, el ambiente que le rodea y hasta su hábitos de vida.
|
Dormir bien es fundamental para vivir bien y más tiempo. Un descanso incorrecto puede provocar deterioros en la columna vertebral, alterar la elasticidad de la musculatura, el equilibrio mental y disminuir la capacidad de concentración y el rendimiento.
Subir
¿Culpa de la cama?
Casi todos hemos sufrido alguna vez una noche de insomnio o nos hemos levantado como si nos hubieran dado una paliza, sin pararnos a pensar que tal vez la culpa sea de la cama. Si la examina a lo mejor descubre que no es tan buena como pensaba: demasiado blanda o dura, con tendencia a hundirse por el centro, muelles que se clavan en la espalda...
Cuando se habla de sistema de descanso, no existe una receta óptima universal todas las personas somos diferentes en estatura y peso, en hábitos de descanso (postura), en el uso (individual o doble), etc. Además, hay que tener en cuenta otras exigencias como pueden ser problemas circulatorios, respiratorios o dolores de espalda.
El plano ideal de reposo es el conjunto formado por una base semirrígida y un colchón de máxima firmeza, sin dureza. Porque todos los especialistas coinciden en que la cama dura no es el lugar adecuado para un buen descanso.
Los elementos de tu descanso uno por uno:
El somier: una buena base garantiza una columna vertebral sana y sin problemas, favorece la posición correcta de la misma y mantiene el colchón en las condiciones adecuadas. Se debe elegir en función de las necesidades de cada persona:
De láminas de madera: ofrece una mayor adaptabilidad a las formas y al peso del cuerpo.
Articulados: manuales o eléctricos, para personas con problemas de circulación en las piernas, de respiración o para quienes suelen leer o ver la televisión desde la cama.
El colchón: Debe tener el grado de firmeza suficiente para adaptarse a la presión del cuerpo. La base debe ceder sin excesos bajo las partes con más peso (hombros y pelvis), ofreciendo a la vez un soporte firme para las zonas menos pesadas. Además debe prestar apoyo a toda la columna cuando se está boca arriba. Tipos:
De muelles: presentan distintos grados de firmeza según el refuerzo de los muelles. Ofrecen un adecuado aislamiento térmico y su elasticidad es muy buena, ya que cada muelle está en una bolsa independiente. Duran entre 10 y 12 años.
De espuma: los más conocidos son los de poliuretano. Las espumas baratas no son nada recomendables. Los de espuma viscoelástica o de recuperación lenta se recomiendan para las personas que deben estar mucho tiempo en la cama.
De látex: más caros y duraderos, contienen millones de pequeños agujeros que permiten que el cuerpo transpire. Se adaptan a los movimientos que se hacen al dormir, pero sin perder la firmeza. Son hipoalergénicos y resistentes tanto al polvo como a la suciedad. Resultan la mejor elección para personas que sudan mucho o que están enfermas y deben pasar largo tiempo en la cama. Duran hasta 15-18 años.
Es conveniente cambiar el colchón cada 10 años y se debe darle la vuelta cada tres meses (girarlo arriba y abajo, y de la cabeza a los pies) para evitar que se deforme.
|
|
|
La almohada: elija la que mejor se adapte a su cabeza, cuello y anchura de los hombros. Si duerme habitualmente boca arriba, debe ser baja y blanda. Si su postura preferida es de costado, la almohada debe ser alta y dura. Aunque duerma en pareja, cada uno debe tener su almohada. El relleno debe tener la firmeza necesaria para evitar que la cabeza caiga hacia atrás. Las hay de plumas (se moldean a cada uno, pero dan más calor), látex (adaptables a la forma y peso de la cabeza) y de fibras de poliéster (con efecto parecido al de las plumas, que se lavan sin problemas)
|
| |
La ropa de cama: sábanas, mantas, edredones... Hay todo un universo de formas y tejidos cuyo objetivo es proporcionar confort. Las sábanas naturales son las que más transpiran, pero hay tejidos sintéticos y mixtos de gran calidad. Es importante que el tamaño no sea pequeño para evitar destaparse. En cuanto a las mantas y edredones, si no son lo suficientemente porosas, se puede sentir un sobrecalentamiento incómodo.
Pijamas: lo ideal es meterse desnudo en la cama, como hacía Marilyn Monroe. Pero la mayoría, por frío o por pudor, no seguimos su ejemplo. Es recomendable usar prendas ligeras, que no aprieten, no muy amplias y sin botones que molesten. Nada de lana.
Un consejo: tome tiempo para elegir los componentes de su cama. Antes de comprar pruébelos, compare precios pero no escatime; este gasto es una inversión en salud.
Subir
¿Qué es eso del futón?
Existen más alternativas a la hora de dormir que la cama y el colchón tradicional. Desde oriente han llegado los futones, que tienen su origen en el colchón japonés, una superficie de descanso milenaria única. Está compuesto por fibra natural de algodón y recubierto por una tela 100 % lienzo de algodón.
|
Al acostarnos sobre un futón el peso del cuerpo desplaza el aire que se encuentra entre las fibras, permitiendo que tome la forma exacta del cuerpo. Esto hace que el peso del cuerpo se transmita directamente hacia abajo, logrando un descanso.
|
|
| |
La fibra de algodón y el aire interfibral actúan como reguladores de temperatura. En verano se mantiene fresco, mientras que en invierno aísla y conserva el calor.
Subir
|