9 de Septiembre de 2010


Búsqueda avanzada      Mapa del sitio

Ruta: Inicio Notas de Actualidad Infección urinaria
Infección urinaria

Puede considerarse infección urinaria a la presencia de microorganismos capaces de producir infección en la orina y/o en los diferentes órganos que forman el aparato urinario. Desde el punto de vista clínico y por su localización, pueden dividirse en dos grupos: infecciones de las vías urinarias inferiores, localizadas en la vejiga (cistitis), en la próstata (prostatitis) y en la uretra (uretritis); y las infecciones de las vías urinarias superiores, localizadas en el riñón (pielonefritis).


Menu rápido:

1 . Síntomas
2 . Tratamiento
3 . Prevención


Las infecciones urinarias representan una de las infecciones de origen bacteriano más frecuentes en la población, predominando en el sexo femenino y a cualquier edad, desde los recién nacidos hasta los ancianos. En las mujeres se observa con una elevada incidencia, ya que entre el 20 y el 30% de ellas ha presentado al menos un episodio en el transcurso de su vida. El pico máximo se produce con el inicio de las relaciones sexuales y durante el embarazo.


En los hombres predomina en los extremos de la vida, recién nacidos y a partir de la sexta década de la vida, cuando aparecen alteraciones en la próstata.

Los agentes bacterianos más frecuentemente involucrados son la Escherichia Coli, Proteus, Klebsiella y los Staphylococcus. Los virus raras veces producen este tipo de infecciones. Entre los hongos, el más frecuente es la Cándida albicans.

Subir

Síntomas


- Necesidad urgente y frecuente de orinar.
- Picazón o quemazón en la uretra al orinar.
- Enrojecimiento de la vulva y picor vaginal (en las mujeres).
- Dolor al orinar y en las relaciones sexuales.
- Color turbio, lechoso (espeso) o anormal de la orina.
- Aparición de sangre en la orina.
- Fiebre y escalofríos (la fiebre puede significar que la infección ha alcanzado los riñones).
- Vómitos y náuseas.
- Dolor en el costado o espalda (indica infección en los riñones).
- A menudo, las mujeres sienten una ligera presión por encima del hueso púbico y muchos hombres sienten una dilatación del recto.
- Estar más irritable de lo normal.


Los síntomas infantiles, por su parte, pueden confundirse con otros trastornos; además, se encuentran ante la dificultad de no saber expresar qué les pasa. No obstante, si un niño presenta una infección urinaria puede manifestar los siguientes indicios:

- Estar más irritable de lo normal.
- No comer como lo hace normalmente.
- Tener fiebre sin motivo aparente que además no acaba de desaparecer.
- No poder aguantarse la orina.
- Sufrir alteraciones en su desarrollo.

Subir

Tratamiento


Las infecciones del aparato urinario se tratan con antibióticos, si están causadas por bacterias, o con antivirales (como el aciclovir) si están causadas por virus. Para administrar eficazmente uno y otro tipo de fármaco, el médico especialista tiene la posibilidad de realizar una prueba de sensibilidad o antibiograma, que le ayuda a elegir el más efectivo contra el tipo de microorganismo que está produciendo la infección.


Los antibióticos más usados son el trimetoprim, la amoxicilina y la ampicilina. También una clase de fármacos llamados quinolonas han sido aprobados en los últimos años para el tratamiento de las infecciones del tracto urinario, como son la ofloxacina, ciprofloxacina y trovafloxina.


Antes de iniciarse el tratamiento con antibióticos, el médico determina si el paciente padece algún trastorno que pueda agravar la infección, como una alteración de la actividad nerviosa, una diabetes o una disminución de las defensas del organismo que pueda reducir la capacidad de éste último de combatir la infección.

En pacientes que sufren infecciones por Chlamydia o Micoplasma se hace necesario un tratamiento más largo con tetraciclina o una combinación de trimetoprim y sulfametoxazol. Un análisis posterior ayuda a confirmar que el tracto urinario está libre de gérmenes. Los pacientes con infecciones de riñón graves tienen que ser hospitalizados hasta que puedan tomar fluidos y fármacos por su cuenta.

 

Los médicos opinan que beber grandes cantidades de agua ayuda a limpiar el tracto urinario de bacterias y que es mejor dejar de fumar (el tabaco es el principal causante del cáncer de vejiga) y de tomar café, alcohol y comidas con especias mientras la infección se mantenga.


Si la infección se debe a una obstrucción física de la orina (a una piedra, por ejemplo), puede ser necesaria la cirugía para eliminar aquello que produce la obstrucción o corregir una posible anomalía física como podrían ser una útero y una vejiga caídos.


La litotricia extracorpórea puede desintegrar la piedra mediante ondas de choque producidas mediante un aparato llamado litotritor. También puede eliminarse una piedra del riñón mediante la nefrolitotomía percutánea, que consiste en una pequeña incisión en la espalda para crear un túnel directo al riñón por donde se introduce un instrumento llamado nefroscopio, que sirve para localizar y extraer el cálculo.


Para aliviar los síntomas que producen las infecciones del tracto urinario (urgencia urinaria, dolor al orinar, espasmos...) se utilizan diferentes tipos de fármacos como la atropina y la fenazopiridina.

Subir

Prevención


Como primera medida preventiva, es aconsejable beber una gran cantidad de líquidos. En muchos casos de infección urinaria se puede prescindir de tratamiento antibiótico sólo con tomar esta precaución.

Las infecciones de transmisión sexual son fácilmente evitables; el uso de preservativos suele ser suficiente para impedirlas.


Por su parte, la vacuna contra la infección urinaria tiene un efecto estimulador de la producción de anticuerpos, que se acumulan para defenderse de forma inmediata contra los microorganismos, en caso de que la infección llegara a producirse.

En el caso de los hombres, una correcta y diaria higiene corporal es una medida importante para evitar las infecciones de vías urinarias.


Para las mujeres, los sprays higiénicos y desodorantes son normalmente innecesarios; a veces, incluso resultan perjudiciales. Si se utiliza un spray para la higiene vaginal, no hay que dirigirlo nunca hacia el interior de la vagina, ya que puede irritar el tejido vaginal. Si, de todos modos, la piel de la vulva comienza a enrojecerse o a irritarse, hay que dejar de usarlo porque puede deberse a una reacción alérgica a algún componente del producto.


La higiene de la zona genital ha de realizarse empleando agua y un jabón suave una vez al día, para prevenir, entre otras cosas, la aparición de infecciones urinarias. La vagina se limpia por sí misma: sus paredes producen un fluido que arrastra las células muertas y otros microorganismos al exterior.


Las duchas vaginales son generalmente poco aconsejables, porque arrastran el "tapón" de moco que protege la entrada del cuello del útero de microorganismos infecciosos. A pesar de esto, el médico a veces las recomienda. En ese caso, lo recomendable es mantener algo alejado el mango de la ducha para reducir la presión del chorro de entrada; de lo contrario, los organismos vaginales son arrastrados hacia el útero (matriz), donde podrían causar una infección.

Las bacterias y gérmenes que causan la infección vaginal tienden a desarrollarse en condiciones de calor y humedad. Por esta razón es recomendable utilizar bragas de algodón poco ajustadas (las de naylon provocan humedad y calor en el área genital).

Por último, la higiene anal ha de hacerse siempre hacia atrás para evitar contaminar la zona vaginal con bacterias procedentes del intestino.

 

Subir


Fuente : www.med.unne.edu.ar
Edición : Carolina Arellano Villota/Prof. Dr. Juan Fernando Gómez Rinesi
Fecha de Publicación: 2006-03-07

Pulsa aquí para imprimir este articulo  Imprimir este artículo
  Enviar a un amigo
 Haz LaDosis.com tu página de Inicio
 Agregar a Mis Favoritos


 Artículos Relacionados

Sífilis
Higiene vaginal
Orquitis
Infertilidad Masculina
La Orinoterapia

 Califica este Artículo
Puntuación Promedio: 4.92812
votos: 71

Excelente (5)
Muy bueno (4)
Bueno (3)
Regular (2)
Malo (1)

 

 


Salud de la A a la Z

Ladosis.com enfatiza que la información brindada no pretende substituir el acto médico; sólo su médico tiene los argumentos para hacer un correcto diagnóstico y sugerirle el mejor tratamiento disponible. Ladosis.com, sus colaboradores y sus patrocinadores, no pueden ser responsables del mal uso de la información que de aquí se obtenga. Consulte nuestros
Terminos de Servicio y Condiciones de Uso. |Políticas de Publicidad. |Aviso Legal. |Políticas de Privacidad. |E_Mail: webmaster@ladosis.com
Haz LaDosis.com tu página de Inicio

®2000 - 2010 www.ladosis.com Todos los Derechos Reservados
Cali - Colombia