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EDITORIAL
Una de las mayores preocupaciones de los
grupos pediátricos es el aumento de los casos de ahogamiento en la
población infantil, con sus consecuencias que pueden variar desde
secuelas neurológicas mínimas hasta la muerte del niño.
El
ahogamiento es la tercera causa más común de muerte en el mundo y
por esto la importancia de definir factores de riesgo por grupo de
edades. Resalta el creciente número de casos en adolescentes
asociados a la ingesta de tóxicos y alcohol, al igual que la falta
de educación y medidas de seguridad que se deben implementar en los
diferentes lugares en donde se puedan presentar este tipo de
accidentes.
Las secuelas neurológicas severas con
incapacidad funcional del niño, la disfunción familiar secundaria,
la culpabilidad manejada por responsables directos, hacen del
ahogamiento un evento catastrófico con componentes biosicosociales,
lo que implica un manejo multidisciplinario. Es nuestro deber
como Institución llamar la atención de la sociedad sobre los casos
de accidentalidad en la población pediátrica, ya que debemos tener
en cuenta que todos estos accidentes pueden ser PREVENIBLES, basados
en que todas las actividades infantiles deben estar bajo la
supervisión de un adulto responsable.
Fernando E. Bermúdez Pupo Jefe
Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos Fundación Clínica
Valle del Lili.
Los accidentes ocurridos en el agua son
una de las causas más comunes de mortalidad y morbilidad en la
población infantil en nuestro medio, debido a que las
características climáticas hacen que estemos muy frecuentemente en
contacto con espacios potencialmente peligrosos como son ríos,
lagos, piscinas, tanques de almacenamiento de agua, etc.
Los
accidentes por inmersión los definimos de la siguiente manera:
Ahogamiento: cuando la muerte sobreviene dentro de
las primeras 24 horas del accidente. Semiahogamiento:
cuando hay sobrevida por lo menos 24 horas luego del accidente.
Después de los accidentes relacionados con vehículos
automotores, los ocurridos por inmersión son la segunda causa de
muerte en niños y adolescentes, siendo los más vulnerables aquellos
entre 2 y 5 años de edad. Estadísticamente se sabe que el 25% de los
accidentes conllevan a la muerte, el 50% dejan secuelas neurológicas
permanentes y un 25% restante no producen daños relevantes en el
individuo. Los costos emocionales y económicos para la familia y
para la sociedad, incluyendo la pérdida presente y futura de
productividad del individuo, son grandes e incalculables.
Los esfuerzos para la prevención de dichos accidentes son
más fácilmente entendidos por las características epidemiológicas de
cada grupo de edad. Los lugares en los cuales los niños sufren
accidentes por inmersión están relacionados con la etapa del
desarrollo infantil y las oportunidades ofrecidas por el medio
ambiente. Por esta razón la prevención debe ser basada en la edad
del paciente y en los posibles sitios de exposición:
| Los lactantes:
las bañeras y los platones | Un 8% de los
accidentes por inmersión ocurren en los niños menores de 2 años y en
recipientes que contienen tan poca cantidad de agua como son las
bañeras (aproximadamente 5 galones) de uso frecuente en los hogares.
Los padres deben saber que los lactantes no se deben dejar solos ni
al cuidado de otros niños cuando están tomando el baño con agua
retenida. Los platones también son fuente de este tipo de accidentes
en el hogar, con el agravante de que con frecuencia contienen
materiales tóxicos, como el jabón, que empeoran potencialmente las
lesiones a nivel pulmonar. Por lo tanto, bañeras y platones deben
ser vaciados inmediatamente luego de su uso.
| Los pre-escolares
y las piscinas | Estas representan el
mayor riesgo para los pre-escolares, especialmente aquellos entre
los 18 y 36 meses. La mayoría de los accidentes que afecta a este
grupo ocurre en piscinas residenciales y sin supervisión por parte
de adultos. Además, son dos veces más frecuentes en niños que en
niñas. Se sabe que tres cuartas partes del tiempo han estado
supervisados por uno o ambos padres y no se esperaba que estuvieran
alrededor de la piscina. El 70% no estaban usando salvavidas en el
momento del accidente. La medida preventiva más importante en la
reducción del riesgo de ahogamiento-semiahogamiento, es además de
una adecuada supervisión, la utilización de rejas o mallas
protectoras alrededor de las piscinas que impidan el acceso de los
niños sin la compañía de un adulto. Por otro lado, dos aspectos
prehospitalarios muy importantes para la sobrevida y el pronóstico
del niño son la duración de la inmersión y la duración de la
resucitación. Niños encontrados dentro de 1 a 2 minutos después de
la inmersión tienen un buen pronóstico; pequeños sumergidos por
menos de 5 minutos generalmente se recuperan sin mayor problema;
infantes inmersos en el agua por tiempos mayores a 10 minutos, a
menudo mueren o tiene secuelas neurológicas severas. Es así como
el inicio inmediato de las maniobras de resucitación cambia
notoriamente el pronóstico del paciente. Por esta razón, y como
medida preventiva de suma importancia, las familias con niños
pequeños deberían tener un entrenamiento en resucitación
cardio-pulmonar. Las clases de natación no han demostrado
disminuir el riesgo de los accidentes de ahogamiento o
semiahogamiento, posiblemente debido a que los niños se sienten más
tranquilos alrededor de las piscinas y así aumentan el riesgo de
exposición y los padres disminuyen su supervisión pensando en que
los niños están seguros sabiendo nadar. La Academia Americana de
Pediatría recomienda las clases de natación después del cuarto año
de vida como estrategia de prevención de ahogamiento-semiahogamiento
para el grupo de edad escolar como veremos más adelante.
Entre los 5 y los 15 años de
edad se es más propenso a tener accidentes por inmersión en espacios
de aguas naturales como ríos y lagos. Los esfuerzos preventivos en
este grupo de edad deben estar enfocados a enseñar a nadar y
apropiadas reglas de seguridad tales como no nadar solos y siempre
usar salvavidas. Especial cuidado debemos tener con aquellos
niños que sufren de epilepsia y trastornos convulsivos, ya que son
un grupo muy vulnerable con un riesgo de 4 a 10 veces mayor que el
resto de los de su edad. Supervisión estricta y por personal
entrenado que sea capaz de rescatar al niño que presente un episodio
convulsivo mientras está nadando son condiciones indispensable en
estos casos.
| Los adolescentes
y el licor | Son el segundo grupo de
riesgo más importante luego de los pre-escolares. Es seis veces más
común en hombres que en mujeres. Generalmente son accidentes que
ocurren relacionados con el consumo de alcohol y drogas, en los que
están muy presentes actividades acuáticas deportivas diferentes al
nadar. Las estrategias preventivas más importantes están
encaminadas a la educación en consumo de alcohol y a la utilización
de salvavidas. Por otro lado, y de especial importancia, es el
reconocimiento previo de los sitios donde se va a nadar y/o a clavar
antes de entrar en acción. Muchos de los accidentes en este grupo de
están relacionados con el clavado.
| Bañeras, jacuzzi
y otros espacios con agua
caliente | Dichos sitios conllevan
algunos riesgos importantes para mujeres embarazadas y niños
pequeños que se deben tener en cuenta: Hipertermia (aumento
excesivo de temperatura): especialmente niños que no han
alcanzado la pubertad pueden estar en riesgo de presentar daño
cardiaco y/o cerebral, con una elevación prolongada de la
temperatura corporal y que en muchas ocasiones puede verse agravada
por un inadecuado estado de hidratación por las mismas condiciones
de calor ofrecidas por el clima.. Se debe tener especial cuidado con
el tiempo de permanencia en dichos espacios, el cual no debe ser
mayor a 15 minutos para evitar riesgos. Riesgo para el feto: las
madres embarazadas deben ser concientes del riesgo potencial del
feto en la exposición al calor prolongado. En animales se han
documentado malformaciones producidas por la hipertermia, siendo el
primer trimestre del embarazo el periodo de mayor riesgo para daños
y malformaciones a nivel del sistema nervioso del feto.
Cabello: múltiples informes confirman como el cabello es
succionado por los sistemas de drenaje causando
ahogamiento-semiahogamiento al retener a la persona dentro del agua.
Debemos tener especial cuidado en la utilización de trampas
adecuadas para prevenir dicha succión, además de la recomendación de
mantener el cabello cogido cuando se está en dichos espacios.
Atrapamiento de extremidades: numerosos reportes en la
literatura dan cuenta de casos en los cuales un pie o una mano ha
sido atrapada por los sistemas de succión de dichos aparatos.
Nuevamente es de suma importancia tener cuidado con las rejillas
protectoras para evitar estos accidentes.
Finalmente debemos
tener en cuenta que estos espacios deben permanecer cubiertos y /o
vacíos cuando no estén en uso; siempre supervisar a los niños cuando
estén alrededor; asegurarse de que sí tienen rejillas protectoras en
los sistemas de succión; instruir perfectamente a quienes los
utilicen sobre cómo apagarlos en caso de emergencia, y tener
conciencia del peligro del consumo de alcohol y drogas.
| Guía De Consejos
Según Edad Para La Seguridad En El
Agua |
|
EDAD |
SITIO DE AHOGAMIENTO |
ESTRATEGIAS |
| Lactantes, del nacimiento al año |
Bañeras y platones |
Supervisión por adultos Vaciar las bañeras y
platones. |
| Pre-escolares, 1-5años |
Piscinas |
Rejas alrededor Supervisión Resucitación
Cardio-pulmonar |
| Escolares, 5-12años |
Piscinas, ríos, lagos |
Clases de natación Reglas para uso de
piscinas Salvavidas |
| Adolescentes, >12años |
Ríos, lagos, clavados |
Salvavidas No alcohol Reconocer los sitios de
clavado |
| CONSEJOS PARA
PADRES Y SUPERVISORES PARA SEGURIDAD EN EL
AGUA | Para Lactantes y
Pre-escolares: -Nunca deje un niño solo. Tampoco bajo la
supervisión de otro niño en edad escolar. -Nunca deje los niños
solos en el baño, se pueden ahogar en el inodoro -Provea
supervisión constante y directa a los pequeños alrededor de las
piscinas. -Nunca espere eliminar el riesgo de ahogamiento cuando
el niño aprende a nadar. -Supervise los niños aún si están
usando salvavidas. -Instale medidas de protección para las
piscinas, bañeras, jacuzzi etc. ( rejas cubiertas) -Mantenga
juguetes y triciclos lejos de la piscina y asi evita la atracción de
los niños hacia estos. -Aprenda resucitación cardio-pulmonar.
-Nunca deje niños sin supervisión alrededor de platones con agua
y menos con jabón.
Para Escolares: -Asegúrese de
enseñar a los niños a nadar. -Asegúrese de la presencia de un
salvavidas o un adulto supervisando la piscina. -Aprenda
resucitación cardio-pulmonar. -Enseñe a los niños a reconocer
primero la profundidad de la piscina, el río o el lago antes de
clavar.
Para Adolescentes: -Aconseje a los
adolescentes a no nadar solos. -Reconozca los peligros del
alcohol y otras drogas en asociación con deportes acuáticos.
-Entienda la seriedad y lo irreversible de las lesiones de
columna vertebral con los clavados. -Los adolescentes deberían
aprender resucitación cardio-pulmonar.
Jorge Madriñan T.,
MD Jefe Urgencias Pediátricas Fundación Clínica Valle del
Lili
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Comité
Editorial:
- Dr Martin Wartenberg
- Dr Adolfo Congote
- Sra Mería Teresa Sellarés
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- Dr Hernán G. Rincón
- Dr Jaime Orrego
- Dr Paulo José Llinás
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- Dr Jairo Sánchez
- Dra. Yuri Takeuchi
- Dr Carlos Alberto Cañas
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- Enfermera Gloria C. Jiménez
- Sra. Alda Mera
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"Esta publicación
pretende mejorar su información en temas de salud. Las
inquietudes que se relacionen con su salud personal,
deben ser consultadas y resueltas por su médico"
Dirección: Carta de la
Salud - Fundación Clínica Valle de Lili.- Cra. 98 #
18-49 - Tel.: 331 9090 - Fax 3317499 Santiago de
Cali | |
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